Cómo cuidar el Body Completo con Broches y Varillas
By Sparta Wears Colombianas | Published: 2026-08-28
Category: Consejos y cuidado
Aprende a lavar, secar y guardar tus fajas con varillas para que mantengan su efecto reductor y moldeador durante años. Consejos prácticos para las fajas de cuerpo completo con broches y varillas.
Tu Body Completo con Broches y Varillas es una inversión en tu silueta y, como cualquier prenda bien confeccionada, necesita un poco de cuidado para seguir ofreciendo su efecto moldeador. Las varillas verticales y los broches resistentes son lo que le dan a este fajador su soporte estructurado, pero también requieren un trato más delicado que el de las prendas moldeadoras de uso diario. Con la rutina de cuidado adecuada, puedes alargar su vida útil, mantener la compresión y evitar esas molestas varillas dobladas o broches sueltos.
En esta guía, te explicamos las mejores prácticas para lavar, secar y guardar las fajas con varillas. Tanto si eres nueva en el mundo de los fajadores estructurados como si ya tienes experiencia, estos consejos te ayudarán a mantener tu Body Completo con Broches y Varillas en perfecto estado, para que siga moldeando tu figura.
Por qué las varillas necesitan cuidados especiales
A diferencia de las fajas suaves sin costuras, un Body Completo con Broches y Varillas contiene varillas verticales rígidas, normalmente de acero o espiral, que proporcionan un soporte firme y evitan que se enrolle. Estas varillas son flexibles, pero pueden doblarse o incluso romperse si no se manipulan correctamente. Lavarla con agua caliente, retorcerla o meterla en la secadora puede deformar las varillas, haciendo que se claven o pierdan su forma.
Los broches (cierres de gancho y ojo) son otra zona delicada. Si se enganchan con otras prendas en el lavado, pueden estirarse o romperse. Por eso, cuidar este tipo de faja no solo consiste en mantenerla limpia, sino en preservar la estructura que la hace efectiva.
- Abrocha siempre los broches antes de lavarla para evitar que se enganchen.
- No uses nunca suavizante, ya que degrada las fibras elásticas.
Lavado a mano: el método más seguro
La forma más segura de limpiar una faja con varillas es a mano. Llena un recipiente con agua tibia (no caliente) y añade una pequeña cantidad de detergente suave, idealmente uno específico para prendas delicadas o lencería. Sumerge la prenda y aprieta suavemente para que el agua atraviese el tejido, prestando especial atención a las zonas que tocan la piel, como las axilas y la entrepierna. Evita frotar o retorcer, ya que esto puede dañar las varillas y el tejido.
Aclara bien con agua fría hasta que no queden restos de jabón. Después, presiona la prenda entre dos toallas limpias para eliminar el exceso de agua; nunca la retuerzas. Déjala secar en horizontal sobre un tendedero o una toalla seca, dándole su forma original. Mantenla alejada de la luz solar directa y de fuentes de calor, que pueden debilitar el elástico y deformar las varillas.
- Si tienes que lavarla a máquina, usa una bolsa de lencería y selecciona siempre el ciclo de delicados con agua fría.
Lavado a máquina: cuando no tienes tiempo
Si no es posible lavarla a mano, puedes lavar tu Body Completo con Broches y Varillas a máquina, pero con precaución. Colócala en una bolsa de malla para lencería para protegerla de enganchones y selecciona el ciclo de delicados o de lavado a mano con agua fría. Usa un detergente suave y evita el suavizante por completo. El ciclo de centrifugado debe ser suave; si tu lavadora tiene una opción de centrifugado bajo, úsala.
Después del ciclo, saca la prenda rápidamente y dale forma mientras esté húmeda. Nunca la metas en la secadora. El secado al aire es la única opción segura para las fajas con varillas, ya que el calor puede derretir el elástico y hacer que las varillas pierdan su temple. Si tienes prisa, déjala en horizontal cerca de un ventilador, pero nunca sobre un radiador ni a la luz solar directa.
- Lava la faja con varillas por separado de prendas pesadas como vaqueros para evitar daños por fricción.
Secado y almacenamiento de tu faja
Un secado y almacenamiento adecuados son tan importantes como el lavado. Después de aclarar, enrolla la prenda en una toalla para absorber el agua y luego déjala en horizontal sobre un tendedero. Vuelve a dar forma al cuerpo y a las aberturas de las piernas mientras esté húmeda para mantener su estructura. Evita colgarla de los tirantes o de la cintura, ya que el peso del agua puede estirar el tejido y desalinear las varillas.
Una vez completamente seca, guarda tu Body Completo con Broches y Varillas en horizontal en un cajón o en una estantería. Si tienes que doblarla, hazlo por las costuras para evitar marcar las varillas. No la cuelgues en el armario: la gravedad puede tirar de las varillas y deformar su forma con el tiempo. Mantenla alejada de objetos afilados que puedan enganchar el tejido o doblar los alambres.
- Si tienes varias fajas, guárdalas en horizontal y apiladas para ahorrar espacio sin dañarlas.
Cuándo sustituir tu faja con varillas
Incluso con los mejores cuidados, las fajas tienen una vida útil. Con el tiempo, el elástico pierde su firmeza y las varillas pueden empezar a clavar o doblarse de forma permanente. Las señales de que es hora de sustituir tu Body Completo con Broches y Varillas incluyen: el tejido se siente holgado, las varillas crean bultos visibles o los broches ya no cierran con seguridad. Si notas cualquiera de estas señales, es hora de invertir en una prenda nueva.
Para aprovechar al máximo tu faja, alterna entre dos o tres prendas para que cada una descanse. Esto reduce la tensión en el tejido y le permite recuperar su forma. Y recuerda: una faja bien cuidada no solo tiene mejor aspecto, sino que también proporciona la compresión constante en la que confías.
- Considera tener una de repuesto como el Body Completo Strapless para diferentes conjuntos, pero alterna su uso para alargar su vida útil.

Cuidar tu Body Completo con Broches y Varillas no tiene por qué ser complicado. Con un lavado suave, secado al aire y un almacenamiento adecuado, mantendrás las varillas intactas y la compresión firme, asegurando que tu faja trabaje tan duro como tú. Trátala bien y te recompensará con una silueta más definida durante muchos usos.



